El actor español sorprendió a la crítica ayer en el festival de cine francés gracias a su magnífico trabajo en ‘Biutiful’, una coproducción hispano-mejicana dirigida por Alejandro González Iñárritu y ambientada en los suburbios de Barcelona.
En el elenco de intérpretes que acompañan al genio Bardem destacan Eduard Fernández, Maricel Álvarez, Diaryatou Daff, Rubén Ochandiano y Ana Wagner. La historia se centra en Uxbal, un enfermo de cáncer que vive en condiciones miserables con su ex mujer alcohólica y tiene que sacar adelante a sus dos niños. Aunque la cinta ha recibido moderados aplausos, la actuación del ganador de un Oscar por ‘No es país para viejos’ ha entusiasmado.
Iñárritu ha concebido ‘Biutiful’ como la gran película sobre el fenómeno de la inmigración, mostrando talleres de chinos que piratean CD´s para que luego los subsaharianos los vendan en la plaza de Cataluña. En la cinta también se puede observar la corrupción policial, la especulación inmobiliaria y la explotación de mano de obra barata que existe en la Ciudad Condal.
Otra de las sorpresas de la jornada ha sido ‘Outrage’, que se caracteriza por la excesiva violencia de sus escenas, en las que se pueden ver desde lenguas amputadas a decapitaciones. Su director y protagonista, Takhesi Kitano, ha querido regresar a sus orígenes y parece que ha impactado en la muestra. Aun así, sus aspiraciones a la Palma de Oro no deberían ser demasiadas, teniendo en cuenta que todavía deben exhibirse muchos otros largometrajes de los que se espera más calidad.
Y si alguien ha dado la nota por su falta de seriedad esta jornada, ése ha sido sin lugar a dudas el cineasta galo Jean Paul Godard. Los periodistas esperaban el lunes su presencia durante el estreno de su obra ‘Film socialisme’, que transcurre casi por completo durante un crucero por el Mediterráneo.
En el último momento se supo que Godard había suspendido su encuentro con la prensa por motivos que aún no están del todo justificados. El plantón, que ya había insinuado en entrevistas previas, llegó en forma de carta al director del festival.
“Querido Thierry Frémaux, debido a problemas de tipo griego, no podré ser vuestro invitado en Cannes. Amistosamente, Jean-Luc Godard”, se leía en la misiva. La carta manuscrita incluía una página del dossier de prensa en la que se plasmaba la siguiente frase: “Con el festival iría hasta la muerte, pero no más allá”.











